Web 5.0, un arma cargada para el espionaje masivo
Ventajas y desventajas de la Web 5.0

Con la prometida Web 5.0, nuestra intimidad se convertirá en la munición con la que nos apuntarán los que controlen Internet

En nuestra época actual y en la futura Web 5.0 al compartir imágenes en Facebook (propietaria de WhatsApp e Instagram), al escribir un e-mail, buscar en Google, o utilizar cualquier aplicación del móvil, damos permiso para que nuestra información más personal viaje en la red de redes, se copie si alguien así lo quiere, y como consecuencia, no desaparezca .

Aunque parezca inverosímil, lo que se comparte en Internet, es imborrable y queda permanente en los archivos y discos duros de los buscadores, de las empresas y del mismísimo gobierno de los Estados Unidos (incluidos todos los países y entidades cooperantes ). Estos agentes, junto con otras entidades, hackers, terroristas etc, unas vez publicados los datos los utilizan como cerilla que prende y los manipulan de acuerdo a su antojo. Unas veces se busca la excusa del bien común, como ocurre actualmente en China, al querer erradicar el coronavirus con móviles que localizan a los infectados por la pandemia; pero en otros casos, de forma ilícita, se utilizan los datos para desinformar y controlar a la población. Un ejemplo lo tenemos en Estados Unidos, dónde gracias a la empresa tecnológica Cambridge Analytica, y los datos de miles de usuarios suministrados por Facebook, Trump ganó las elecciones, como así explica la película The Great Hack de Netflix.

¿Qué estoy siendo exagerada? A los escépticos les recomiendo leer el libro Vigilancia Permanente del exespía de la CIA y de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), Edward Snowden, quién logró el asilo en Rusia después de que Estados Unidos ordenara su búsqueda y captura por difundir información clasificada de alto secreto. Sus confidencias en los periódicos The Guardian y The Washington Post, sirvieron para sacar a la luz, los programas clandestinos de espionaje y vigilancia masiva PRISM y XKeyscore que utilizan las Agencias de Inteligencia de Estados Unidos para espiar a los ciudadanos.

El futuro tecnológico ya está aquí

Como demuestran los ejemplos anteriores, da igual borrar o formatear el ordenador. No importa. Cuando se cuelga algo en Internet, ya sea con el móvil, con una Tablet, o con un reloj inteligente, no hay escapatoria. Los datos permanecen por siempre jamás. Fotos, vídeos, documentos, órdenes de voz al móvil, grabaciones con la cámara webcam (encendida o apagada), todo se guarda para el Gran Hermano en que se ha convertido la Web 3.0, y por ende sus hijas, la Web 4.0 y la Web 5.0

Las búsquedas por voz en Internet, el Big Data, la domótica, los drones, los asistentes personales ALEXA de Google o Siri de Apple, el aprendizaje E-Learning, la impresión y las gafas 3D, los distintos geolocalizadores, el diálogo de forma interactiva en línea, los pagos Bitcoin, las escuchas que de modo aleatorio realiza Google de nuestros dispositivos…han venido para quedarse y diversificarse con todas sus consecuencias. El objetivo, no es otro que acceder a todos los datos personales posibles para predecir comportamientos futuros. De esta forma, el camino para el control de la información estará servido. Será más fácil condicionarnos para comprar productos, cambiar nuestro voto, mentir, o manejar nuestra conducta, entre otras cosas.

Y con este panorama ¿qué haremos?

Hoy por hoy, experimentamos en carne propia lo que he descrito más arriba, pero en un futuro lo relatado se multiplicará de forma exponencial como el virus que vivimos.

Si nos atenemos a lo positivo con la Web 5.0 se conseguirá:

  • Una gran red de comunicación para compartir conocimiento e información.
  • Se promoverá una inteligencia artificial colectiva con el objetivo de crear predicciones médicas, estadísticas etc. que ayuden al bien común.
  • Se fomentará, más si cabe, la interactividad en el aprendizaje entre profesores y alumnos (y éstos entre sí).
  • Las personas, se convertirán en ciborgs como ya está pasando en Suecia. Llevarán incrustados en sus muñecas, en sus ojos, o cabezas, implantes móviles o microchips (para validar la compra de un billete de tren, guardar los datos personales en archivos de memoria, o entrar en un hospital). Un claro ejemplo es Neil Harbisson, que como narra en una charla TED, lleva implantada en su cabeza una antena electrónica para ayudarle a ver los colores que por su enfermedad no percibe.
  • Seguirán existiendo entidades que desmientan los bulos en internet como http://maldita.es cuya meta perseguirá recuperar la confianza perdida en los medios de comunicación.

De forma negativa la Web 5.0 determinará que…

  • Todos los datos serán públicos (informes médicos, vídeos etc.), ya que todo se compartirá en dispositivos enlazados entre sí.
  • Las empresas que manejen los algoritmos informáticos tendrán más poder e influirán en la economía y las decisiones globales en virtud de sus intereses económicos.
  • La ciberdelincuencia será más difícil de controlar. Las estafas de internet, delitos, guerras, crecimiento de la Deep Web o Internet oculta, se incrementarán y los gobiernos coartarán más si cabe la libertad de expresión y de movimiento con la excusa de proteger a los ciudadanos .
  • Crecimiento de la intoxicación mediática y aumento de la propaganda política gracias a los generadores de Fake News, bulos y manipulación informativa (adscritos a un régimen determinado, como entidades o medios de comunicación que buscarán el descrédito para desestabilizar la democracia o aumentar sus ingresos). Eso sin contar, con los hackers, o gamberros que, cómo hoy en día, desinforman con el objetivo de cometer delitos o saltarse las reglas por notoriedad.
  • Venta de datos personales con distintos objetivos. Como se suele decir en el mundo digital “cuando algo es gratis el producto eres tú”. Y numerosas empresas seguirán comerciando con los datos personales que adquieren del público ofreciéndoles algo que parece gratuito pero que no lo es. Como las app que fotografían el rostro para envejecerlo a cambio de llevarse todas las imágenes, contactos, y documentos que hay almacenados en nuestros móviles. Quién sabe con qué fin.

La Web 5.0, tan lejos pero tan cerca. La cara y cruz de Internet. La pistola de doble acción que guarda en la recámara el cartucho con el que apuntar al ciudadano para controlarlo. Pero ¿Quién será el responsable de los disparos? Yo ahí lo dejo… Ustedes saquen sus propias conclusiones.

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